jueves, 18 de abril de 2019

HHhH

Con los premios literarios y los libros que éstos convierten en superventas, voy con pies de plomo. Soy muy reticente. Si son premios españoles, directamente los descarto, están hechos para venderlos como rosquillas y, sobre todo, aprovechando Sant Jordi (que está al caer).

HHhH es un libro ganador del premio Goncourt, premio francés, que cuando se editó la primera edición tuvo una importante campaña de publicidad. Esto, junto con el hecho de publicarlo una editoral nodriza de Planeta, siempre me plantea recelos (absurdos, puede, pero son míos).

Me decidí al ir rápido a la biblioteca y pasar ante él y tener el recuerdo de las buenas palabras, así que para no deambular, me decidí.

Binet nos adentra en los entresijos de la Operación Antropoide, operación que tenía como objetivo acabar con la vida de Reinhard Heydrich, el Reichsprotektor de Bohemia y Moravia. 

La novela transcurre por diversos caminos que circulan en paralelo y se van cruzando, con constantes viajes a través de la historia para poder contextualizar la situación en cada momento. Binet utiliza el recurso de ir narrando como va componiendo su novela con el contenido de la novela, que no es otro que narrar novelísticamente, son sus imposturas, sus suposiciones, sus realidades y sus licencias, como transcurre la referida operación.

Binet nos cuenta cómo y cuándo se decide a escribir sobre la operación, cómo se va documentando, cómo fabula sobre momentos anecdóticos y caudales en la historia concreta del hecho, como en la de la Europa de ese momento. Al mismo tiempo, realiza un viaje a través de la historia europea de la primera mitad del siglo XX, alargando sus tentáculos hacia tiempos anteriores para comprender como discurrieron los hechos objetivamente comprobados (los Sudetes, la rendición de Hacha, la noche de los cuchillos largos, la de los cristales rotos...)

En el libro se explica el origen de la reclamación alemana sobre los Sudetes, la ascensión del nazismo y su llegada al poder en Alemania, la carrera de Heydrich, la vida de los miembros del comando encargados de ejecutar la Operación Antropoide (Kubis, Gabcik, Valcik), el hecho de la ocupación de Bohemia y Moravia por Alemania y la puesta al mando de Heydrich. Esboza acontecimientos que vendrán más adelante en los que Heydrich tendrá un papel crucial, como es la "Solución Final" al problema judio.

Lectura ágil. Es un libro bien documentado, en el que el autor no pretende hacer pasar sus elucubraciones sobre hechos cruciales o banales como si fuesen ciertos y tuviesen todo el rigor histórico. Es claro cuando imagina unos diálogos que desconoce si existieron o, directamente, reconoce que son inventados. Juega bastante con imaginar un final alternativo a diferentes acontecimientos, como recurso literario, sabiendo cual es la verdadera realidad.

Como anécdota, decir que cita un libro que ya había leído antes Mendelssohn és a la teulada  de Jiri Weil, en el que también se hace referencia al atentado con el cual se acaba con la vida de Heydrich, pero que profundiza mucho más en la realidad de la ocupación nazi y el "problema judío". El libro de Weil es mejor que el de Binet, pero el de este último no lo desmerece.

Creo que lo criticable del libro de Binet es que no incide en lo que realmente es la maquinaria expoliadora del nazismo y su odio visceral hacia los judíos, cosa que en Weil queda mucho más patente. No es que pida una tesis sobre el asunto, pero sí algo más consistente e incisivo.

Habrá que indagar más sobre Binet y sus futuras obras o las publicadas, antes o después de HHhH para saber si hay algo más que un golpe de fortuna.


jueves, 4 de abril de 2019

El fin de semana (Das Wochenende)

Creo que no leía algo de Bernhard Schlink desde sus libros de Selb, un ex-fiscal durante el nazismo convertido a investigador privado. Sabía que el tema de la novela negra lo había dejado de lado, pero no tenía ganas de leer su superventas adaptado al cine El lector, creo que vi la película y me pareció una castaña importante. Ya sé que no tiene nada que ver, pero es bastante desmotivador.

En un intento de facilitar la reinserción de su hermano tras salir de la cárcel por pertenecer a la RAF y de acabar con el remordimiento por entregarle a la policía, Christiane organiza un fin de semana al que convoca a los antiguos compañeros de lucha de su hermano Jörg.

El libro discurre entre las interrelaciones entre todos los asistentes, con referencia y retornos a los años de lucha clandestina y contra el capitalismo. Interrelaciones que son bastante superfluas en el desarrollo del libro. El fondo del libro es tratar el sentido del terrorismo y la lucha armada como vehículo principal en la lucha revolucionaria en la Alemania de los años 70. Schlink transita entre el individuo al que se le arrebata violentamente la vida, su familia y las motivaciones para hacerlo. Esto lo ejemplifica en la figura del hijo de Jörg, que odia a su padre por aquello que hizo y ha dedicado tiempo en conocer a los familares de las víctimas y comprender, sin entender, las motivaciones de su padre.

Le he encontrado otro enfoque a esta lectura, que es la constatación de la derrota de la vía revolucionaria, reflejada en todos los antiguos camaradas de Jörg. Todos tienen sus ocupaciones y su posición social, incluso una compañera es obispa protestante, todos han sido engullidos por el sistema. Unos por tener unas convicciones menos firmes, otros por miedo a dar el paso hacia la lucha armada y otros por la simple inercia y el poder arrollador de luchar contra lo establecido.

Entiendo el acto de contricción sobre unos años de plomo, pero creo que es bastante simplista su perspectiva. Reduce a la víctima a su condición esencialmente humana, de persona, sin contextualizarla en su esfera de responsabilidad social, política o económica, abstrayéndola de una dimensión que tiene una potencialidad de influencia sobre la vida de una multitud de vidas. Creo que poner en contexto a esas personas no hace que la crítica sea menos potente, simplemente la hace más creíble.

En cambio, la acción opresora o defensiva del estado para su pervivencia, queda muy diluida, como anecdótica, pasa de puntillas con definiciones muy genéricas, sin detallar víctimas y porqué lo fueron. Son alusiones genéricas al poder y sus mecanismos, el papel de la cárcel, básicamente.

Es un libro con interesantes reflexiones sobre todo lo relacionado con la lucha armada, su sentido y sus consecuencias. De balance y de ajustar cuentas con el pasado, para intentar comprender o por simple curiosidad más o menos malasana.

Creo que el personaje de la hermana está sobredimensionado, opinión muy particular. Y, sobre todo, el sentimiento de culpabilidad por haber sido la denunciante y esa constate lucha por conseguir que nunca se sepa. Hay momentos en que este objetivo ocupa demasiada parte de la trama, pareciendo algo casi infantil.

(Por aquí debería ir la ficha del catálogo de la Biblioteca Nacional y una foto de la portada, pero últimamente me está costando escribir y estos detalles me dan cierta pereza. Espero volver a coger el ritmo y las costumbres.)

viernes, 15 de marzo de 2019

Tres en uno y una bola extra: Macbeth y L'hereu (Sønnen) de Jo Nesbø; IQ de Joe Ide y Macbeth de Shakespeare.

Últimamente no estaba muy inspirado a la hora de plasmar mis impresiones sobre las últimas lecturas, con lo que tenía esto parado, supongo que las lecturas no han sido lo suficientemente motivadoras para dedicarles una entrada a cada una. Así que me he decidido a poner cuatro notas sobre las últimas lecturas.

Macbeth de Jo Nesbø.

El noruego decide trasladar los personajes y el fondo del clásico de Shakespeare a un pasado reciente y a una ciudad decadente de Escocia. Nesbø recoge a los protagonistas creados por el dramaturgo inglés y los incrusta en una luga por el poder en la citada ciudad.
Drogas, el control de la mafia, el poder político y policial y la desconfianza entre compañeros y la ambición desmedida por conseguir el poder.
Lo que Shakespeare se ventila, en otra época y en otro estilo, en unas 140 páginas, Nesbø lo alarga de manera desmedida a más de 600.
Es un libro excesivo, se recrea en demasía en los personajes, sus ambiciones, sus angustias, sus inseguridades y sus desconfianzas. Complica la trama con alianzas imposibles que solo pretenden asegurar el poder y el control sobre los demás.
La motivación para acabarlo fue poder empezar a leer la obra de teatro de Shakespeare. 
Sinceramente, no ha sido un libro impactante en cuanto al contenido, la intencionalidad y la narración. No es un aburrimiento insufrible, pero tampoco es algo que sea imprescindible.

L'hereu (Sønnen) de Jo Nesbø.

Éste, como el anterior, fueron un regalo, no mi elección. No tenía intención de leer a Nesbø, pero era un autor que estaba rondando para aquellos momentos en el que no saber qué leer. El regalo ha sido la oportunidad para conocerlo.
En esta ocasión tenemos a un joven heroinómano que tras cometer pequeños delitos y acabar en la cárcel, acepta ser el cabeza de turco de muertes que han cometido otros, asumiendo la culpabilidad y la condena correspondiente. Todo esto cambia cuando le confiesan que su padre no se suicidó (motivo por el cual se desvía de su pasión, la lucha grecorromana y acaba dilinquiendo) y decide tomarse la justicia por su cuenta y procurar el castigo oportuno a todos aquellos que hicieron que él acabara en la cárcel y con su padre muerto.
En paralelo, un veterano inspector, compañero y amigo del padre del yonkie, comienza a investigar la muerte del sacerdote que ejerce en la cárcel donde está internado el joven. 
Tras la evasión de Sonny y unas muertes relacionadas con un famoso delincuente llamado el Gemelo, la vida del inspector y Sonny se entrelazan.
Es otra obra de una extensión considerable, que pierde el hilo en demasiadas ocasiones, en las que las subtramas, que teniendo cierto sentido cohesionador, se dispersan y cuestan de encajar más adelante. 
Nesbø vuelve a la relación entre el poder político, el económico y el del dinero, que no deja de ser el verdadero poder y al que se someten el resto. Cuando hablo de dinero, entiendo de Nesbø le otorga otra categoría diferente a la del económico, que sería la versión legal del poder del dinero.
La trama discurre entre la venganza y la investigación, sin profundizar en las relaciones entre la política y el dinero, tenga el origen que tenga y, como, éste extiende sus tentáculos por encima de la sociedad y la ley para imponer su designio.
Creo que Nesbø peca de momumentalismo en su obra, que todo se podría expresar y condensar en una extensión menor.

IQ de Joe Ide

Novela bastante justita pero por encima de las escasas expectativas que tenía al caer en mis manos, otro regalo.
Trata sobre un detective privado negro que tiene que descubrir quien quiere matar a una estrella de hip-hop, que tras un intento de asesinato se encierra en su casa. En paralelo, el autor nos explica como el protagonista Isaiah Quintabe (IQ, como coeficiente intelectual) acaba siendo detective tras contemplar la muerte de su hermano mayor, quien ha tomado la responsabilidad de procurar a su hermano una formación que le permita tener una vida digna.
No tiene nada más, el interés por saber quien de los que comparten vida con el cantante es quien quiere cargárselo y cómo descubre quién fue el que mató a su hermano tras ser atropellado.
Es la típica novela de plantear un enigma y resolverlo según la lógica deductiva, buscando el hilo que conduce a la resolución del caso desde las pistas que se le plantean en un inicio.

Macbeth de Shakespeare

No sé cuanta gente se lo habrá leído o habrá visto la obra, pero su argumento es el de la ambición por ser rey de Escocia por parte de Macbeth tras serle anunciado por unas brujas y como esa premonición se va cumpliendo y la última de las tres la acaba forzando el propio Macbeth al asesinar al rey Malcolm. Una premonición que las brujas realizan sobre su más fiel compañero, Banquo, es la que acaba desatando la locura de Macbeth, que le lleva a acabar con todos aquellos a los que cree que pueden ser los que le dejen sin la corona que tanto le costó, sobre todo por la carga que tiene que arrastrar sobre su conciencia.
Hay que ser consciente de la época en que se escribe y la época que describe, la forma de escribir y el lenguaje usado, que hacen que su lectura no sea sencilla, ese lirismo, esa forma de escribir, en cierto modo barroca, con esos adornos y figuras retóricas dificultan seguir el hilo de la historia.
Shakespeare plantea de forma directa la ambición desmedida por el poder y el típico "el fin justifica los medios". La premonición provoca duda en Macbeth y es la influencia de Lady Macbeth la que pone en marcha la orgía de sangre necesaria para poder conseguir la corona escocesa. Esta paranoia por conservar la corona se amplifica con la premonición hecha sobre Banquo, que es que será su estirpe la que conservará la corona escocesa. Es esta paranoia la que le convierte en un tirano que ha de ser derrocado por los herederos de Malcolm y antiguos compañeros de armas de Macbeth.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Manual de exilio. Como aprobar su exilio en treinta y cinco lecciones (Manuel d'exil)

Tenía apuntado su nombre en una nota en el móvil, como lectura futurible, por algún comentario no recuerdo de quién ni dónde. Así que, tropezando mi vista en la estantería de la biblioteca y mi neurona en el recuerdo de la nota, cogí la novela en cuestión. Sabía, de oídas, que escribía sobre lo que escriben todos los escritores de la misma generación y espacio geográfico, de las guerras balcánicas de los 90. La cuestión era conocer su perspectiva.


Creo que es una novela de la que es complicado sacar una sinopsis, un resumen sobre la trama. Es una novela autobiográfica, que narra las vivencias del autor desde su llegada a Francia a solicitar asilo político hasta el 31 de diciembre de 1999.
Nos explica sus desventuras y avatares para poder aprender francés, conseguir un lugar donde vivir, como relacionarse con sus compañeros en el centro de refugiados y con la nueva geografía en la que se enmarca su vida.
Sinceramente, esperaba algo más, no sé, quizás he empezado por el título que no debía, pero es el que tenía al alcance. Igual en el resto de su producción literaria hace más hincapié en todo lo acontecido durante la Guerra de los Balcanes, pero que en la novela que narra su exilio en busca de refugio, las referencias son puntuales, anecdóticas, de tal modo que no recuerdo más que una referencia a la trinchera y su AK-47, pero vamos es exáctamente eso lo que recuerdo.
Parece una conversación de taberna plasmada sobre el papel, como si fuese el reencuentro con un antiguo amigo al que hace una eternidad que no ves y decides explicarle tu vida desde el momento en que os dejasteis de ver. Quizás sea esa su intención, está claro que cada uno escribe lo que quiere, lo que puede y lo que le publican, pero igualmente claro está, que yo opine sobre lo que leo. 
Parece la vida de un bohemio, de alguien que ha leído "todo lo que hay que leer y que si no has leído, no eres nadie", que transita por la geografía centroeuropea en busca de nada y encontrándose que gente que no es nada.
Quizás lo más interesante sean los personajes satelitales, que orbitan sobre la vida de Colic mientras este va avanzando en su carrera hacia su objetivo final, volver a ser un escritor, lo que ahora en una lengua nueva que va a tener que aprender.
Más que un manual de exilio, sería un diario de un exiliado o de un apátrida, pero vamos que el título es su menor problema. Quizás una relectura podría hacer replantear mi punto de vista, pero lo dudo mucho.
Si la intención era explicar lo absurdo de las situaciones en las que se puede llegar a encontrar un exiliado, pues lo consigue a medias, creo que se recrea en exceso en su "sabiondismo" y su falta de encaje en la sociedad que le acoge. Si, por el contrario, es una critica a las sociedades acogedoras y sus sistemas de acogida, pues igual, no hay crítica incisiva, ni siquiera cierta sorna o ironía.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Los timadores (The grifters)

Regresando a lo fácil, a lo sencillo, a lo conocido, volvemos a la novela negra, de los que viven al margen de la ley, pero sin el justiciero más o menos legal, es una novela sobre el mundo del timo y de las personas que en él habitan y sobreviven.


Los timadores es una novela sobre un triángulo de timadores que nos relata desde un momento actual, los avatares de los tres personajes, principalmente el de Roy Dillan, un timador de timo corto, sencillo, sin grandes alardes pero de largo recorrido. Junto a Roy, está su madre Lilly y Moira, su pareja, más o menos estable.
La novela se inicia con Roy saliendo de un timo con un buen golpe en el estómago, que le acaba produciendo una hemorragia interna. Mientras se encuentra débil, pero desconociendo el origen de esta debilidad, aparece Lilly que es la que le arrastra hasta el hospital, donde permanece ingresado hasta su recuperación. Durante su reposo, tanto en el hospital como en el alojamiento donde se encuentra Lilly, Thomson nos va relatando la vida de los tres protagonistas, como los avatares de la vida les ha llevado hasta el mundo del timo y del engaño, en diversas escalas.
Incardinado entre estos personajes está Carol, la enfermera que se dedica a cuidar a Roy en el hospital y que más tarde contrata Lilly para atender a Roy en su casa. A Roy se le plantea el dilema moral de seducir y mantener relaciones sexuales con Carol, pero le frena la certeza que tiene sobre la virginidad de esta. Hasta que llega un momento en el que decide ir de frente y preguntarle si es así. Al responder que no, a Roy no lo detiene nada y acaba en la cama con Carol. Es este hecho con el que comienza a replantearse su vida de timador, eso y la explicación de Carol de porqué no es virgen: fue violada y esterilazada en un campo de concentración. El impacto sobre Roy es fulminante.
Casi recuperado de su dolencia, Roy decide pasar por el trabajo que le sirve de tapadera de su vida al margen de la ley, se encuentra que hay una revolución total. El encargado de poner patas arriba la empresa le acaba ofreciendo un puesto de mando. No sabiendo como eludir el compromiso, Roy le comenta que todavía no está a tope y que si acepta, lo debe hacer estando completamente recuperado.
Durante una escapada desde Los Angeles a La Jolla, Roy toma conciencia de la verdadera naturaleza de la personalidad de Moira, que no deja de ser otra buscavidas, como lo son el propio Roy y su madre.
De vuelta a Los Angeles, recibe la noticia de la muerte de su madre, en un aparente suicidio en un motel. Al ir a encargarse de los trámites derivados del fallecimiento, al ver el cuerpo de la difunta, descubre que no es su madre, sino que debía ser Moira, ya que eran mujeres de similar consitución y edad.
Roy toma la firme decisión de aceptar el trabajo de supervisor de los comerciales que le ofrecieron en la empresa que le servía de tapadera para su actividad delictiva.
El desenlace no lo desvelaré (a pesar de que a estas alturas nadie haya llegado hasta aquí), pero es lo que le acaba dando fuste y consistencia a la narración, por que nos muestra la verdadera naturaleza de alguno de los protagonistas, de la asunción, hasta las últimas consecuencias, de esa forma de vida que han elegido o les ha tocado vivir.
Los timadores retrata a unos personajes que viven marcados por un origen con cierta fatalidad: Lilly se casa con 14 años y se queda viuda y con un hijo al cabo de un año; Roy es este hijo que siempre se ha visto como una carga para su madre, que no ha recibido afecto alguno y que necesita liberarse de esa relación; Moira, casada con un negociante errante, vive con cierta comodidad hasta que las circunstancias la obligan a cambiar su talante y su modo de vida, puesto que su marido ha decidido por la vía lenta del suicidio, el alcoholismo; Carol, es una superviviente de un campo de extermino nazi, creo que eso lo dice todo.
Es esta fatalidad la que les conduce, a los tres protagonistas, a vivir del esfuerzo ajeno, del engaño, del hurto, de la sisa, de la estafa, de aprovechar la buena voluntad de los otros, tendiendo una trampa, poniendo como señuelo una imagen que destila clase, elegancia, buenas maneras y simpatía.
En este viaje, Thompson plantea la posibilidad de la redención, que personifica en Roy, pero en el camino hacia esa via de escape se encuentra con dos grandes obstáculos, que son Moira y Lilly. Ninguna de las dos está dispuesta a renunciar a un nivel de vida al que se han acostumbrado, pero que las herramientas que necesitan para su mantenimiento, cada vez están más deterioradas, debido a la importancia de la imagen y tener un semblante lo más juvenil posible.
Es ese paso inexorable del tiempo y como afecta a las capacidades y necesidades para sobrevivir en el mundo del timo, lo que acaba ahondando en Roy y ve que no existe un verdadero futuro en ese mundo, que a lo sumo, podría contar los días que vaya sobreviviendo.
La novela parece una narración inconexa de las vidas de los protagonistas, pero esta estructura es necesaria para poder llegar al final que plantea Thompson, que no es otro que lo difícil que es renunciar a un día más de bon vivant a cambio de la perspectiva de un futuro seguro. Nos muestra las vidas y las pretensiones y que herramientas disponen para saciar a estas. Y es el final, el que le acaba dando consistencia y sentido al planteamiento previo de la historia.
Thompson acaba de entrar en la lista de los autores en la recámara para momentos en los que tenga claro qué leer.



martes, 20 de noviembre de 2018

L'integrista reticent (The reluctant fundamentalist)

Mi vuelta al mundo por diferentes literaturas me ha llevado a un escritor pakistaní, Mohsid Hamid, pero no me ha llevado a la literatura de aquel país, sino a literatura occidental escrita por un pakistaní. Ni más ni menos. En la bio, lo ponen por las nubes y según un montón de diarios de Gran Bretaña y EEUU esta novela es la lecha, imperdible, imprescindible y capital para entender la literatura contemporáneo. Debo ser un mal lector, por que me ha parecido una novelita bastante insustancial.



La novela nos cuenta la vida de Changez, un joven pakistaní que ha estudiado en Princeton y entra a trabajar en una pequeña empresa, pero prestigiosa, de evaluador de empresas, vamos de los que estudian la viabilidad de una empresa y deciden cuanta gente sobra, por que, al final, la solución siempre es decir que sobra gente y decidir cual. Durante su estancia en New York hay dos acontecimientos que marcaran su vida: conoce a Erica, una joven estudiante de Princeton, de familia acaudalada; y el 11 de septiembre y el atentado contra el World Trade Center. 
El narrador es el propio protagonista y lo hace desde su ciudad natal, Lahore, a la que ha regresado. Se lo cuenta a un norteamericano que está en la ciudad de visita, no se sabe si por negocios o por turismo.
Sobre su relación con Erica planea constantemente el fantasma de su novio muerto de cáncer. Esto supone una gran barrera para su relación, sobre todo a partir del momento en el que da el paso crucial. Los recuerdos del novio hacen mella en Erica que acaba en un internado.
El 11-S provoca un cambio en Changez (creo que el nombre es todo un juego de palabras, que seguramente en el original en inglés quedaría más claro), basado en la reacción de la gente hacia los musulmanes, que durante la narración es poco más que puntual, lo típico, miradas malcaradas, algún insulto, recelo, pero poco más. En cambio, parece que la situación que más le preocupa es la tensión geopolítica entre la India y Pakistán, que el papel del último en relación a los talibanes (suposición mía, en el libro no queda muy claro) y las ansias de venganza de los EEUU han provocado, llegando casi a provocar una confrontación militar.
Vamos a sacar el látigo. Si se supone que tiene una intención sarcástica o irónica, el libro hace aguas por todos los lados. Se supone que las pausas durante la narración con su invitados norteamericano, llevan cierta carga, pero vamos de un nivel lamentable. Parece usar al norteamericano para reafirmar los prejuicios occidentales sobre musulmanes y su apariencia física.
¿Tiene ánimo crítico? Limitado y solo en una dirección, el imperialismo norteamericano. Pero incluso aquí es limitado. Esto se ejemplifica en un viaje a Chile de Changez. Durante una cena con un directivo de una editorial habla sobre esa ansia de gendarme del mundo de los EEUU, poniendo ejemplos de su intervencionismo pasado, pero obviando mencionar a toda Sudamérica y Chile en particular.
Al final, Changez no deja de ser un personaje de buena posición, tanto en EEUU como en Pakistán, aunque aquí haya perdido parte de su antigua posición. Creo que la falta de asunción de esa pérdida de estatus, es lo que mejor trata el autor.
Me ha parecido una novela sosa, insulsa, sin contenido y con muchas insinuaciones que no llevan a ninguna parte, como es el final del libro, en el que se parece que pretende indicar que tipo de personajes son los interlocutores, aunque su pareja de conversación no diga una sola palabra.
Lo que me ha sorprendido es la ausencia de referencias a los talibanes y los que montaron aquel atentado, no solo por el 11-S, sino por como tenían sometida a mucha población, tanto en Pakistán como en Afganistán.
Creo que el mal que aqueja a este libro tiene más que ver con la generación del escritor que con el origen del mismo, que bueno, que ha estudiado y vivido en EEUU, a parte de Pakistán.
Creo que hasta aquí ha llegado mi relación bibliográfica con este escritor, salvo que la neurona y las prisas en la biblioteca me lo impidan.

Ficha del catálogo de la Biblioteca Nacional

domingo, 11 de noviembre de 2018

A dalt tot està tranquil (Boven is het stil)

Buceando por la biblioteca he realizado mi primera inmersión en la literatura holandesa contemporánea, con Gerbrand Bakker. Motivos, la simple curiosidad y una lectura en diagonal de la reseña del editor en la solapa. 
Como dicen, las prisas son malas consejeras, y vamos que todavía estoy esperando a encontrarle algo de sentido a la novela.


La novela trata sobre la vida de un granjero por obligación durante los últimos meses de vida de su padre. Es granjero por obligación a causa de la muerte de su hermano gemelo, que era quien tendría que haberse quedado con la granja.
Durante este tiempo, Helmer, el granjero, va recordando tiempos pasados, en los que tenía unas ilusiones y metas, pero que el trágico acontecimiento hacen que se desvanezcan. 
Al mismo tiempo, va narrando su día a día con los animales y con los cambios que ha decidido hacer en la casa en la que ha vivido.
Durante este tiempo, Helmer recibe una llamada, una visita y una carta de Riet, la novia de su hermano, que era quien conducía el coche con el que tuvo el mortal accidente. En esta serie de encuentros, Riet le propone que su hijo, Henk, que también es el nombre del gemelo de Helmer, pase un tiempo trabajando, ya que se encierra en su habitación y no sabe que hacer con él.
En definitiva, es una novela en la que el protagonista, en constate estado de recelo, no para de compadecerse de la vida que le ha tocado vivir, por obligación, por no defraudar ni a su padre ni la memoria de su gemelo fallecido, pero a la que en ningún momento ha puesto la suficiente oposición para intentar librarse de ella.
Se nota cierta amargura en el protagonista, con momentos en los que es malcarado con cualquiera. Esto lo lleva al extremo en la visita de Riet, a la que pasea por toda la casa, en la que está haciendo cambios, y le ha dicho, previamente, que su padre había muerto, que había sido incinerado y sus cenizas esparcidas, mientras visitaban la tumba de su hermano. 
Esta amargura se ejemplifica en la envidia que tiene ante la actitud del hijo de Riet, que hace lo que él hubiese querido hacer con su edad, no hacer caso de las órdenes de su padre y no tener ningún remordimiento.
Esa misma amargura se destila en las conversaciones con su padre, en los momentos en los que tiene que dedicarse a su higiene personal, narrados descarnadamente. Es una amargura por todo aquello que no pudo hacer: conocer mundo, sobre todo Dinamarca; poder estudiar; tener familia...
Durante toda la novela, el tema de la homosexualidad latente de protagonista es constante: desde como aprende a patinar sobre los lagos helados, con ayuda del mozo que trabaja para su padre; desde la llegada del hijo de Riet; con uno de los lecheros que vienen a vaciar los tanques de ordeñado; en el reencuentro con el mozo, tras, ahora sí, el fallecimiento de su padre, con el que emprende su soñado viaje a Dinamarca.
Nos muestra la inmutabilidad del cambio constante que es el campo, la granja y la agricultura, donde el paso cíclico de las estaciones marca esa monotonía constante. Donde todo cambia para seguir todo igual.
Sinceramente, me ha parecido un sopor y un aburrimiento, que igual era la intención del autor, pero a parte de eso, no profundiza en nada más. Recordando novelas de animales, si mi débil neurona no me falla, ha sido tan soporífera como me lo parecieron El coronel no tiene quien le escriba e Historia de un caballo. Igual, si las leyese ahora y con los 16-18 con los que los leí, me parecerían otra cosa, pero esa impresión de tedio ha permanecido indeleble.
Obviamente, Bakker pasará al baúl de los olvidos.