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jueves, 18 de abril de 2019

HHhH

Con los premios literarios y los libros que éstos convierten en superventas, voy con pies de plomo. Soy muy reticente. Si son premios españoles, directamente los descarto, están hechos para venderlos como rosquillas y, sobre todo, aprovechando Sant Jordi (que está al caer).

HHhH es un libro ganador del premio Goncourt, premio francés, que cuando se editó la primera edición tuvo una importante campaña de publicidad. Esto, junto con el hecho de publicarlo una editoral nodriza de Planeta, siempre me plantea recelos (absurdos, puede, pero son míos).

Me decidí al ir rápido a la biblioteca y pasar ante él y tener el recuerdo de las buenas palabras, así que para no deambular, me decidí.

Binet nos adentra en los entresijos de la Operación Antropoide, operación que tenía como objetivo acabar con la vida de Reinhard Heydrich, el Reichsprotektor de Bohemia y Moravia. 

La novela transcurre por diversos caminos que circulan en paralelo y se van cruzando, con constantes viajes a través de la historia para poder contextualizar la situación en cada momento. Binet utiliza el recurso de ir narrando como va componiendo su novela con el contenido de la novela, que no es otro que narrar novelísticamente, son sus imposturas, sus suposiciones, sus realidades y sus licencias, como transcurre la referida operación.

Binet nos cuenta cómo y cuándo se decide a escribir sobre la operación, cómo se va documentando, cómo fabula sobre momentos anecdóticos y caudales en la historia concreta del hecho, como en la de la Europa de ese momento. Al mismo tiempo, realiza un viaje a través de la historia europea de la primera mitad del siglo XX, alargando sus tentáculos hacia tiempos anteriores para comprender como discurrieron los hechos objetivamente comprobados (los Sudetes, la rendición de Hacha, la noche de los cuchillos largos, la de los cristales rotos...)

En el libro se explica el origen de la reclamación alemana sobre los Sudetes, la ascensión del nazismo y su llegada al poder en Alemania, la carrera de Heydrich, la vida de los miembros del comando encargados de ejecutar la Operación Antropoide (Kubis, Gabcik, Valcik), el hecho de la ocupación de Bohemia y Moravia por Alemania y la puesta al mando de Heydrich. Esboza acontecimientos que vendrán más adelante en los que Heydrich tendrá un papel crucial, como es la "Solución Final" al problema judio.

Lectura ágil. Es un libro bien documentado, en el que el autor no pretende hacer pasar sus elucubraciones sobre hechos cruciales o banales como si fuesen ciertos y tuviesen todo el rigor histórico. Es claro cuando imagina unos diálogos que desconoce si existieron o, directamente, reconoce que son inventados. Juega bastante con imaginar un final alternativo a diferentes acontecimientos, como recurso literario, sabiendo cual es la verdadera realidad.

Como anécdota, decir que cita un libro que ya había leído antes Mendelssohn és a la teulada  de Jiri Weil, en el que también se hace referencia al atentado con el cual se acaba con la vida de Heydrich, pero que profundiza mucho más en la realidad de la ocupación nazi y el "problema judío". El libro de Weil es mejor que el de Binet, pero el de este último no lo desmerece.

Creo que lo criticable del libro de Binet es que no incide en lo que realmente es la maquinaria expoliadora del nazismo y su odio visceral hacia los judíos, cosa que en Weil queda mucho más patente. No es que pida una tesis sobre el asunto, pero sí algo más consistente e incisivo.

Habrá que indagar más sobre Binet y sus futuras obras o las publicadas, antes o después de HHhH para saber si hay algo más que un golpe de fortuna.


viernes, 2 de febrero de 2018

El gran salto

Pues llegaron los Reyes, que son los padres, la parienta, tu primo, tus hermanos, el jefe o compañero o tu tarjeta de crédito (digo esto por que no lo va leer ningún niño, bueno ni ningún adulto) y dejaron esto bajo mi ventana, El gran salto de Jonathan Lee. Coges la contra, te miras la reseña y te marcas unas expectativas, crees que la novela tomará un camino. Gracias, Jonathan por destrozarlas.


La novela discurre en dos lugares y dos momentos: Belfast y Brigthon. En 1979-80 y 1984. Los protagonistas indiscutibles son Dan, un joven norilandés católico que milita en el IRA; Moose, el subdirector del Grand Hotel de Brighton y Freya, la joven hija de éste que está en el tránsito de la adolescencia a la edad adulta.
Con estos mimbres nos encontramos, en un primer momento, con Dan y su voluntad de ingresar en el IRA, como la manera de reaccionar ante la vida habitual de los católicos en la Irlanda del Norte de los 70 y principios de los 80, cuándo más se recrudece el enfrentamiento entre republicanos y lealistas y la propia metrópolis. Dadas sus habilidades, Dan compagina su vida de electricista y manitas con la de artificiero del IRA, y tras algunos trabajos, se le encarga formar parte del grupo que quiere acabar con la vida de Thatcher, durante la convención tory de 1984 en Brighton.
Por otra parte tenemos a Moose, subdirector del Grand Hotel, lugar donde los torys celebrarán la convención de 1984. Convención en la que pone todas sus energías y esperanzas para poder dar un paso definitivo en su carrera profesional, conseguir ser director del Grand Hotal y conseguir un retiro dorado en algún otro hotel fuera del Reino Unido.
Y, por fin, está Freya, la hija de Moose que está acabando el instituto y que no tiene nada claro que hacer con su vida, que duda, constantemente de tomar el camino de la universidad.
A pesar de la notoriedad del hecho real, el atentado contra Thatcher en 1984, Lee lo utiliza como el escenario en el que desarrollar la vida, las vivencias, los anhelos y frustraciones de estos tres personajes; lo utiliza para describir la situación del Reino Unido durante aquellos años. Aunque apenas aparece, Lee consigue que Thatcher esté presente, para los tres personajes, como objetivo, para Dan; como billete para su futuro, para Moose; y, como frustación, para Freya.
Lee prescinde de los detalles de la preparación del atentado, de los detalles de la ejecución del mismo, para mostrarnos las vidas corrientes de estos tres personajes, que no tienen nada que ver, pero que se acaban relacionando. El atentado, sabiendo cual será el final, marca el ritmo de narración, dotándolo de una tensión constante, que hace que el interés por saber cual será el destino de los protagonistas, refuerce la narración, siempre teniendo presente que el atentado es totalmente anecdótico para el escritor, que su interés se centra en la vida normal de los protagonistas.
Creo que es una novela sobre frustraciones, en todos los protagonistas, las expectativas quedan marcadas por el atentado, directa, en el caso de Dan, o indirectamente, en el resto de protagonistas.
Respecto al tratamiento del personaje de Dan, Lee podría haber sido más políticamente correcto, haber sacado las aristas duras del personaje y tratarlo como un vulgar criminal, pero en lugar de eso, describe el mundo en el que vive, él y los católicos de Belfast, como los acontecimientos hacen que la única vía de lucha sea intentar entrar en el IRA para hacer algo, para, por lo menos, intentar responder al acoso en el que viven. Pero es consciente de que la voluntad de hacer algo tiene un precio, es un precio que arrastra en su conciencia, sobre todo, al ver que el objetivo de su plan no se cumple. Las dudas morales de Dan se desarrollan durante toda la novela. Cuando tiene que ejecutar un plan, siempre quiere que no haya víctimas civiles, cuando pide ayuda para que le libren del acoso de algún policía, por golpear a su madre, esa duda sobre si la actuación es correcta, le sigue minando.
Moose es el ejemplo de la frustración tras dejarte la vida en un sueño y generarte una expectativas que se verán frustradas en un instante. Su obsesión con el hotel hace que su relación con su hija se enfríe. Su obsesión por que su hija vaya a la universidad, es otro ladrillo a cargar en la mochila de la relación paterno-filial. Y todo explota en dos momentos: cuándo sufre un ataque al corazón, que le supone alejarse del hotel y la convención y sufrir por su sueño; y, cuándo comenzada la convención, justo antes de recibir a Thatcher, uno de los miembros del séquito de la Dama de Hierro, le comunica que el nombre del futuro director, que no será él. Esta frustración es el final de una vida de reveses: de posible estrella deportiva local, al anonimato; de tener una atractiva esposa a ser abandonado por alguien llamado Bob; de estar enamorado de una compañera de trabajo a perder toda esperanza por boca de ella misma.
La frustración en Freya es llegar a la edad adulta. Querer tener novio, pero no saber lo que quiere y si lo quiere con quien está; el verse presionada por ir a la universidad; la falta de compromiso social que le reprocha una amiga; el cómo encajar con el resto.
Creo que lo realmente original de la novela es dejar el atentado en una mera anécdota dentro de las vidas de estas personas, a las cuales acaba marcando profundamente. Las vidas y vivencias de este trío desborda al hecho, consigue plasmar el ambiente en el que estas personas viven su día a día, deja patente que son personas normales, con vidas corrientes y problemas que hay que ir resolviendo sin más.
No sé si tiene esa intención, pero creo que quiere poner en valor la vida de aquellos que sufren el atentado, directa o indirectamente, pero que son los olvidados, que nadie les pregunta ni les consulta, que solo importan para tener un rédito político y que su día a día no cuenta, solo cuentan como un número que arrojar a la cara del alguien.